Por Dirk Hoffmann, 05 de Septiembre de 2016

Como especie humana, hemos alterado el Sistema Tierra de tal magnitud, que ha sido necesario declarar el comienzo de una nueva época geológica, la “edad del hombre” o el “Antropoceno.

Esta es la recomendación del “Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno” después de 6 años de debate y análisis, presentado en su informe al Congreso Geológico Internacional del 29 de agosto pasado.

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Crédito: Subcommission on Quaternary Stratigraphy

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Por Alan Forsberg, 22 de Agosto de 2016

El fuerte evento “El Niño” de fines de 2015 y 2016 ha dejado el sur de la Amazonía en un estado mucho más seco que durante las dos últimas grandes sequías de 2005 y 2010.

En base a esta observación, un grupo de científicos de los Estados Unidos está proyectando que este año será un año con una gran cantidad de incendios en la parte sur de la región amazónica, que alberga la Amazonía boliviana. El siguiente texto escrito por el científico Alan Forsberg está también disponible en inglés.

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El humo de los múltiples incendios en la región de Mato Grosso de Brasil en una fotografía tomada por el astronauta de la Estación Espacial Internacional el 19 de agosto de 2014. Créditos: NASA.

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Por Roger Cortéz Hurtado, 15 de Agosto de 2016

El reciente anuncio del presidente boliviano Evo Morales que una empresa italiana había concluido los estudios iniciales para el proyecto de la represa El Bala en la Amazonía boliviana, ha provocado una polémica sobre la dimensión, la utilidad y sus probables impactos sociales y ambientales.

A continuación, el director e investigador del Instituto Alternativo, Roger Cortéz Hurtado, nos proporciona el resumen de la información disponible sobre este proyecto que resulta el mayor encarado por el Estado boliviano desde su nacimiento.

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Las maravillas del Parque Nacional Madidi están en peligro por los proyectos energéticos.

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Por Dirk Hoffmann, 08 de Agosto de 2016

La red de investigación global del impacto del cambio climático en la biodiversidad en ambientes alpinos GLORIA, establece sus sitios de monitoreo a largo plazo en las cordilleras del mundo en sitios sometidos a la menor intervención posible. Sin embargo, en la región andina esto resulta difícil debido a la milenaria presencia humana. Por eso es de suma importancia incorporar las actividades antrópicas en la documentación y los protocolos de GLORIA, argumentan los investigadores Karina Yager, Dirk Hoffmann y Stephan Halloy.

De acuerdo a lo anunciado en la última entrada al Klimablog, reproducimos a continuación una versión resumida y levemente adaptada del capítulo “Aspectos socioeconómicos y culturales en las áreas experimentales de GLORIA”, publicado en la 5ª edición del “Manual para el trabajo de campo del Proyecto GLORIA”.

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Por Dirk Hoffmann, 01 de Agosto de 2016

La red de monitoreo GLORIA, la “Iniciativa para la Investigación y el Seguimiento Global de los Ambientes Alpinos”, es la más importante red de monitoreo a largo plazo de la biodiversidad frente al cambio climático en ámbitos de alta montaña.

Hace poco, el “Manual para el trabajo de campo del Proyecto GLORIA" salió en su 5ª edición y está disponible en español en formato digital en la página del proyecto.

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Por Dirk Hoffmann, 25 de Julio de 2016

El “Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono” es sin duda el tratado medioambiental internacional más exitoso que el mundo ha firmado hasta la fecha. Desde su entrada en vigencia en 1987, ha permitido que la capa de ozono entre en un lento proceso de recuperación.

Sin embargo, uno de los efectos colaterales de la prohibición de ciertas sustancias que dañan la capa de ozono ha sido su reemplazo por otros químicos, que en algunos casos tienen un poder enorme de calentamiento atmosférico, como es el caso de los hidrofluorocarbonos (HFCs), y cuya reglamentación es vital para limitar el aumento de la temperatura global.

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Por Dirk Hoffmann, 18 de Julio de 2016

Un nuevo estudio científico publicado en la revista Nature afirma que la distribución de las nubes alrededor del globo ha sufrido cambios durante los últimos 30 años debido al cambio climático.

Según los investigadores, bandas de nubes han sido desplazadas hacia los polos en ambos hemisferios, expandiendo las zonas secas subtropicales y aumentando el calentamiento global.

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Por Dirk Hoffmann, 11 de Julio de 2016

Hace poco, el Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina (CONDESAN) publicó un nuevo número de su serie “Propuestas andinas” sobre el rescate de técnicas antiguas de Crianza del Agua.

En el texto “Conocer y revalorar la infraestructura hidráulica ancestral para generar diálogo con el conocimiento moderno” de autoría de Luis Acosta se presentan experiencias ancestrales vigentes y sus posibilidades actuales.

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Por Dirk Hoffmann, 04 de Julio de 2016

La fractura hidráulica o fracking es una técnica para la explotación de yacimientos no convencionales de gas o petróleo que se desarrolla cada vez con más fuerza en la región latinoamericana.

En el informe “Principio de precaución: Herramienta jurídica contra el fracking“, lanzado recientemente por la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), se argumenta la viabilidad de la aplicación del principio de precaución como una herramienta para la sociedad civil de frenar emprendimientos de fracking en América Latina.

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Por Dirk Hoffmann, 27 de Junio de 2016
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¿La ciencia al servicio de ciudadanía? o ¿Los ciudadanos al servicio de la ciencia? – Este era el marco para los debates y presentaciones de la primera conferencia internacional de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA).

Más de 300 participantes de 29 países se reunieron en Berlín, Alemania, del 19 al 21 de mayo para discutir sobre el potencial innovador de la ciencia ciudadana para una ciencia abierta, la sociedad y la política.

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Conferencia Europea de Ciencia Ciudadana; foto: Florian Pappert/ECSA

La “Sala de las Calderas” de la “Cervecería de la Cultura”, una cervecería transformada en centro sociocultural, y el Museo de Historia Natural de Berlín eran las sedes de la primera conferencia internacional de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA) que se llevó a cabo del 19 al 21 de mayo del año en curso.

Más que una conferencia académica con debates teórico-conceptuales, el evento estaba organizado para ser una gran muestra práctica de los enfoques, proyectos y aplicaciones del concepto de la “ciencia ciudadana”. Contaba con más de 100 presentaciones, una sesión de posters, paneles, mesas de discusión, una feria de exposiciones, un “Campamento para Pensar” (Think Camp) y un Festival de Ciencia Ciudadana abierto al público en general.

Los proyectos presentaban una amplia gama temática, desde las ciencias naturales hacia las ciencias sociales, sobre políticas medioambientales, la aplicación de nuevas tecnologías o el poder de contar historias para la comunicación de ciencia ciudadana. Los enfoques se movían entre dos polos; el ámbito académico y los movimientos ciudadanos. Esto también era el marco para los debates: ¿La ciencia al servicio de la ciudadanía? o ¿Los ciudadanos al servicio de la ciencia?

Cuando algunos proyectos daban la impresión de que los científicos se servían de los ciudadanos para probar sus hipótesis y obtener datos, otros proyectos mostraban un claro interés de empoderar a los ciudadanos. Por ejemplo, se mostró como un grupo de científicos ayudó a la población en barrios marginales de medir la calidad del aire, para poder sustanciar sus demandas de protección de aire frente a la municipalidad local, que antes había negado la existencia del problema.

Antes de tratar de encontrar una definición exacta, se intentó de responder a la pregunta: ¿Qué es un proyecto exitoso de ciencia ciudadana? La respuesta era muy sencilla: “Si muestra algún resultado científico, y si al mismo tiempo los ciudadanos involucrados ganan algo del proceso”. La participación de científicos también ha podido facilitar el acceso a recursos para financiar equipos técnicos para los proyectos de estudiantes y ciudadanos.

Muchos proyectos involucraban estudiantes de colegio, que, guiados por científicos, empezaban a definir preguntas de investigación y explorar su entorno social y medioambiental. Otro proyecto a nivel de Alemania sistematiza la existencia de mariposas, en base de observaciones de ciudadanos, que ha permitido el desarrollo de un atlas digital; una base importante para poder documentar cambios a través del tiempo.

“La ciencia ciudadana es un enfoque cada vez más respetado y valorizado, tanto en ámbitos científicos como a nivel de la sociedad y la política”, resume Johannes Vogel, director de ECSA y del Museo de Historia Natural de Berlín, la actual sede de su secretariado. “La ciencia ciudadana ha llegado a ser un movimiento global, visible a través de las múltiples redes regionales de trabajo que han surgido en los últimos años”.

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Mesa de discusión en el Museo de Historia Natural de Berlín; foto: Florian Pappert/ECSA

Diez principios de ciencia ciudadana

A continuación reproducimos una versión abreviada de los “Diez principios de ciencia ciudadana”, que han sido desarrollados por el grupo de trabajo “Compartiendo buenas prácticas y desarrollando capacidades” de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA) y que fueron presentados en Barcelona en diciembre del año pasado.

“La ciencia ciudadana es un concepto flexible que se puede adaptar y aplicar a diversas situaciones y disciplinas. La idea principal es exponer algunos de los principios clave que, como comunidad, creemos que subrayan a las buenas prácticas en ciencia ciudadana”:

  • Los proyectos de ciencia ciudadana involucran activamente a los y las ciudadanas en tareas científicas que generan un  nuevo conocimiento o una mejor comprensión.
  • Los proyectos de ciencia ciudadana producen un resultado científico nuevo.
  • Tanto los y las científicas  profesionales como los y las científicas ciudadanas se benefician de la participación.
  • Los y las científicas ciudadanas pueden, si lo desean, participar en múltiples etapas del proceso científico.
  • Los y las científicas ciudadanas deben recibir información del proyecto en todo momento.
  • La ciencia ciudadana representa un tipo de investigación como cualquier otro, con sus limitaciones y sesgos que hay que considerar y controlar.
  • Los datos y meta – datos de proyectos de ciencia ciudadana deberían ser públicos y a ser posible, los resultados debrían publicarse en un formato de acceso abierto.
  • Los y las científicas ciudadanas deben estar reconocidos en los resultados y publicaciones del proyecto.
  • Los programas de ciencia ciudadana deben evaluarse por su producción científica, la calidad de los datos, la experiencia de los y las participantes y el alcance del impacto social o político.
  • Los líderes de proyectos de ciencia ciudadana deben tener en cuenta tanto los aspectos legales y éticos como los derechos de autor, la propiedad intelectual, los acuerdos de intercambio de datos, la confidencialidad, la atribución y el impacto ambiental de sus actividades.

 

 

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“Ciencia ciudadana” – un nuevo concepto se abre camino

Dirk Hoffmann
27 de Junio de 2016

¿La ciencia al servicio de ciudadanía? o ¿Los ciudadanos al servicio de la ciencia? – Este era el marco para los debates y presentaciones de la primera conferencia internacional de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA).

Más de 300 participantes de 29 países se reunieron en Berlín, Alemania, del 19 al 21 de mayo para discutir sobre el potencial innovador de la ciencia ciudadana para una ciencia abierta, la sociedad y la política.

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Conferencia Europea de Ciencia Ciudadana; foto: Florian Pappert/ECSA

La “Sala de las Calderas” de la “Cervecería de la Cultura”, una cervecería transformada en centro sociocultural, y el Museo de Historia Natural de Berlín eran las sedes de la primera conferencia internacional de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA) que se llevó a cabo del 19 al 21 de mayo del año en curso.

Más que una conferencia académica con debates teórico-conceptuales, el evento estaba organizado para ser una gran muestra práctica de los enfoques, proyectos y aplicaciones del concepto de la “ciencia ciudadana”. Contaba con más de 100 presentaciones, una sesión de posters, paneles, mesas de discusión, una feria de exposiciones, un “Campamento para Pensar” (Think Camp) y un Festival de Ciencia Ciudadana abierto al público en general.

Los proyectos presentaban una amplia gama temática, desde las ciencias naturales hacia las ciencias sociales, sobre políticas medioambientales, la aplicación de nuevas tecnologías o el poder de contar historias para la comunicación de ciencia ciudadana. Los enfoques se movían entre dos polos; el ámbito académico y los movimientos ciudadanos. Esto también era el marco para los debates: ¿La ciencia al servicio de la ciudadanía? o ¿Los ciudadanos al servicio de la ciencia?

Cuando algunos proyectos daban la impresión de que los científicos se servían de los ciudadanos para probar sus hipótesis y obtener datos, otros proyectos mostraban un claro interés de empoderar a los ciudadanos. Por ejemplo, se mostró como un grupo de científicos ayudó a la población en barrios marginales de medir la calidad del aire, para poder sustanciar sus demandas de protección de aire frente a la municipalidad local, que antes había negado la existencia del problema.

Antes de tratar de encontrar una definición exacta, se intentó de responder a la pregunta: ¿Qué es un proyecto exitoso de ciencia ciudadana? La respuesta era muy sencilla: “Si muestra algún resultado científico, y si al mismo tiempo los ciudadanos involucrados ganan algo del proceso”. La participación de científicos también ha podido facilitar el acceso a recursos para financiar equipos técnicos para los proyectos de estudiantes y ciudadanos.

Muchos proyectos involucraban estudiantes de colegio, que, guiados por científicos, empezaban a definir preguntas de investigación y explorar su entorno social y medioambiental. Otro proyecto a nivel de Alemania sistematiza la existencia de mariposas, en base de observaciones de ciudadanos, que ha permitido el desarrollo de un atlas digital; una base importante para poder documentar cambios a través del tiempo.

“La ciencia ciudadana es un enfoque cada vez más respetado y valorizado, tanto en ámbitos científicos como a nivel de la sociedad y la política”, resume Johannes Vogel, director de ECSA y del Museo de Historia Natural de Berlín, la actual sede de su secretariado. “La ciencia ciudadana ha llegado a ser un movimiento global, visible a través de las múltiples redes regionales de trabajo que han surgido en los últimos años”.

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Mesa de discusión en el Museo de Historia Natural de Berlín; foto: Florian Pappert/ECSA

Diez principios de ciencia ciudadana

A continuación reproducimos una versión abreviada de los “Diez principios de ciencia ciudadana”, que han sido desarrollados por el grupo de trabajo “Compartiendo buenas prácticas y desarrollando capacidades” de la Asociación Europea de Ciencia Ciudadana (ECSA) y que fueron presentados en Barcelona en diciembre del año pasado.

“La ciencia ciudadana es un concepto flexible que se puede adaptar y aplicar a diversas situaciones y disciplinas. La idea principal es exponer algunos de los principios clave que, como comunidad, creemos que subrayan a las buenas prácticas en ciencia ciudadana”:

  • Los proyectos de ciencia ciudadana involucran activamente a los y las ciudadanas en tareas científicas que generan un  nuevo conocimiento o una mejor comprensión.
  • Los proyectos de ciencia ciudadana producen un resultado científico nuevo.
  • Tanto los y las científicas  profesionales como los y las científicas ciudadanas se benefician de la participación.
  • Los y las científicas ciudadanas pueden, si lo desean, participar en múltiples etapas del proceso científico.
  • Los y las científicas ciudadanas deben recibir información del proyecto en todo momento.
  • La ciencia ciudadana representa un tipo de investigación como cualquier otro, con sus limitaciones y sesgos que hay que considerar y controlar.
  • Los datos y meta – datos de proyectos de ciencia ciudadana deberían ser públicos y a ser posible, los resultados debrían publicarse en un formato de acceso abierto.
  • Los y las científicas ciudadanas deben estar reconocidos en los resultados y publicaciones del proyecto.
  • Los programas de ciencia ciudadana deben evaluarse por su producción científica, la calidad de los datos, la experiencia de los y las participantes y el alcance del impacto social o político.
  • Los líderes de proyectos de ciencia ciudadana deben tener en cuenta tanto los aspectos legales y éticos como los derechos de autor, la propiedad intelectual, los acuerdos de intercambio de datos, la confidencialidad, la atribución y el impacto ambiental de sus actividades.

 

 



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